La autoridad de protección de datos de Irlanda ha sancionado a WhatsApp con una multa récord de 225 millones de euros por incumplimiento del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD).

La Data Protection Commissión (DPC) anunció la decisión la pasada semana después de finalizar una investigación de tres años sobre las actividades de la aplicación de mensajería perteneciente a Facebook. La sanción llega con una orden para que WhatsApp modifique sus prácticas y las adecúe a la ley.

WhatsApp, por su parte, ha declarado que la multa le parece “totalmente desproporcionada” y que va a recurrir.

Es la multa más alta que ha impuesto hasta la fecha la autoridad irlandesa y la segunda más alta en toda Europa después de la que Luxemburgo impuso a Amazon por valor de 746 millones.

La DPC argumenta que WhatsApp ha infringido el RGPD de manera muy “severa”.

“Esto incluye la información proporcionada a los individuos sobre el tratamiento de datos entre WhatsApp y otras compañías de Facebook,” dice el DPC.

La directora de la agencia irlandesa ha informado de que WhatsApp sólo proporciona en su política de privacidad el 41% de la información que debería proporcionar para cumplir con el principio de transparencia sobre su servicio.

Las infracciones de WhatsApp van “al corazón del principio general de transparencia y el derecho fundamental que todo individuo tiene a proteger sus datos que emana de la libertad y autonomía del individuo para compartir sus datos”.

Esta violación ha afectado a un número “extremadamente alto” de gente, ha dicho la autoridad.

WhatsApp, que fue adquirida por Facebook en 2014, ha manifestado su contrariedad por la decisión:

“WhatsApp está comprometida a proporcionar un servicio seguro y privado. Hemos trabajado para asegurar que la información que damos es trasparente y exhaustiva y continuaremos haciéndolo. Estamos en desacuerdo con la decisión de hoy sobre la transparencia que proporcionamos a la gente en 2018 y la sanción es totalmente desproporcionada.”

Facebook prometió en su día que nunca compartiría los datos de los usuarios de WhatsApp con Facebook. Esta promesa parece en entredicho hoy en día. Hay que recordar que aproximadamente un cuarto de la población mundial es usuaria de Facebook.

La abultada sanción podría acallar algunas críticas hacia la autoridad irlandesa que ha sido acusada en algunas ocasiones de tibieza hacia los gigantes tecnológicos que, en general, reciben un trato de favor en términos fiscales y que, por ello, localizan sus centrales europeas en el país isleño.

Sin embargo, la realidad es que la autoridad irlandesa había propuesto una sanción mucho más modesta que se vio obligada a aumentar por el rechazo de ocho reguladores europeos que llevaron el caso ante el Comité Europeo de Protección de Datos(EDPB).

La decisión del EDPB obligaba al DPC a reevaluar el caso y a aumentar la sanción, algo que se ha visto obligada a hacer en cumplimiento de la resolución.