Este pasado 25 de mayo se cumplía exactamente un año desde la entrada en aplicación del Reglamento General de Protección de Datos. Con este paso, la Unión Europea se colocaba a la vanguardia de la protección de datos a nivel mundial y garantizaba un marco legal homogéneo, moderno y garantista para más de 500 millones de personas.

El estreno del RGPD llegó con mucho miedo a las posibles multas millonarias que la nueva ley contempla. La realidad ha sido que las autoridades no han echado tanta mano de esta arma sancionadora como se preveía. Por supuesto, ha habido multas récord, como la que la autoridad francesa CNIL le impuso a Google por 50 millones de euros y otras podrían no tardar mucho en llegar con varias investigaciones en curso sobre las actividades de las grandes plataformas de Internet como Amazon, Facebook o Apple. A pesar de lo abultado de las cifras, todavía están muy alejadas de la máxima que se contempla, es decir, el 4% de la facturación anual de la empresa. En el caso de Google una multa así supondría miles de millones de euros.

Entre las consecuencias más llamativas del RGPD se encuentra la avalancha de emails que sufrieron los usuarios de todo tipo de servicios en los días previos y posteriores a la entrada en aplicación. También el cierre de algunas webs americanas en Europa que directamente bloquearon el acceso a los internautas por no poder asegurar la plena adaptación a la nueva ley. Cabe mencionar también, en algunos casos, la sofisticación de los mecanismos para recoger el consentimiento para cookies que ha alcanzado cotas insospechadas llegando en ocasiones a tener que rellenar un formulario antes de poder visitar una página web.

Un mayor grado de concienciación sobre protección de datos

Uno de los efectos más positivos del RGPD ha sido la concienciación internacional que ha producido. Muchos países han empezado a introducir regulaciones inspiradas en el RGPD como, por ejemplo, la California Consumer Privacy ACt que copia muchos aspectos de ley europea o nuevas leyes en diversos países como Brasil, India o Japón.

El CEO de Apple Tim Cook se erigió en uno de los grandes valedores del RGPD al pedir públicamente que se adopte una legislación similar en Estados Unidos para evitar que las empresas y gobiernos usen los datos personales con fines oscuros.

Facebook se ha visto envuelta en escándalo tras escándalo durante este año, una tónica que ya se inició antes de la entrada en aplicación del RGPD y que ha llevado a su CEO, Mark Zuckerberg a tomar diversas medias encaminadas a reforzar la protección de datos dentro de su familia de plataformas que incluyen también WhatsApp e Instagram. Zuckerberg ha llegado a decir que la privacidad es el futuro de Facebook.

El RGPD ha tenido sin duda mucho que ver en este cambio de actitud de las grandes empresas de Internet.