A continuación presentamos un caso que se da con frecuencia en muchas empresas.

Un antiguo cliente vuelve a solicitar nuestros servicios meses o años después de su anterior compra o contratación de servicios. En su día, este cliente nos había dado su consentimiento para el tratamiento de sus datos personales pero ya ha pasado mucho tiempo ¿sigue vigente este consentimiento? ¿tengo que volver a solicitarle su consentimiento?

Esta es una consulta muy habitual por parte de nuestros clientes ya que el consentimiento constituye la base fundamental del tratamiento de datos personales en muchísimas empresas y organizaciones.

Todo depende de los fines del consentimiento

La respuesta es que depende de los fines para los que se pidió ese consentimiento y depende también de si el interesado ha ejercido su derecho a revocar ese consentimiento.

Si el consentimiento se concedió en el marco de una relación contractual y ese contrato ya no está en vigor, tendremos que volver a solicitar el consentimiento para tratar sus datos personales en el marco de un nuevo contrato.

Si, por el contrario, el contrato para cuyo cumplimiento el interesado nos dio su consentimiento sigue en vigor, no tendremos que volver a solicitar dicho consentimiento.

En el caso de que el cliente tenga un contrato en vigor pero vayamos a firmar otro distinto tendremos que volver a solicitar el consentimiento ya que se tratará de otros fines distintos.

En el caso de un cliente que nos dio en su día su consentimiento para el tratamiento de datos personales para, por ejemplo, realizar comunicaciones comerciales y luego se dio de baja en el sistema, tendremos que volver a solicitar su consentimiento.

Es aconsejable que la empresa tenga un protocolo definido para este tipo de situaciones de modo que el personal sepa cuando debe o no solicitar de nuevo el consentimiento.

¿Qué dice exactamente la ley?

El texto del Reglamento General de Protección de Datos, en su Artículo 6 dice que para que el tratamiento sea lícito debe cumplir al menos con una de varias condiciones de las que aquí nos interesan dos: *- El interesado dio su consentimiento para el tratamiento de sus datos personales para uno o varios fines específicos;

  • El tratamiento es necesario para la ejecución de un contrato en el que el interesado es parte o para la aplicación a petición de este de medidas precontractuales;*

La importancia de guardar una prueba de ese consentimiento

En cualquier caso y para evitar problemas futuros, es importante que el responsable de tratamiento conserve una copia del documento en el que el interesado dio su consentimiento. En el caso de que se trate de un documento físico, éste se debe archivar y en el caso de un sistema informático, debe tener un registro accesible y autentificable de la acción afirmativa del interesado.