La tecnología está en constante evolución pero no sólo para lo bueno sino también para lo malo y nuevas formas de fraude digital surgen a medida que se encuentran soluciones para las ya existentes. Una de las últimas herramientas usadas por los ciber criminales para tratar de infectar los ordenadores de sus víctimas es el malvertising, una palabra creada en inglés a partir de otras dos, malicious advertising, es decir, publicidad maliciosa.

¿Qué es el malvertising?

El malvertising es el nombre que se les da a los anuncios online creados por cibercriminales con el propósito de infectar los sistemas informáticos de personas y organizaciones. Estos anuncios pueden estar presentes en cualquier sitio web, incluso en aquellos que usamos cotidianamente, porque éstos tan solo actúan como canales de distribución de estos anuncios y normalmente no saben qué hay detrás de ellos.

Al hacer clic en el anuncio, sin que el usuario lo note, una pequeña pieza de código es descargada y facilita el acceso de los cibercriminales al terminal del usuario infectado. De ahí los problemas que se pueden sufrir son múltiples, desde robo de datos bancarios a amenazas y extorsiones.

¿Por qué es el malvertising tan peligroso?

La gente está hoy en día mucho más concienciada sobre los potenciales peligros de Internet y ya es más difícil que alguien caiga en trampas tradicionales como las descargas de programas sospechosos o los enlaces contenidos en mensajes de spam. El auténtico peligro del malvertising es que su apariencia es totalmente inofensiva al formar parte de una página que a proiori nos inspira confianza como por ejemplo un diario online.

¿Cómo puedo combatir el malvertising?

Aquí te damos tres consejos para ponérselo difícil a los ciber criminales:
– Mantén tu software actualizado: muchas de las vulnerabilidades que se usan para infectar equipos son corregidas cada día por los fabricantes de software, el problema es que si no instalamos las actualizaciones, nuestro equipo seguirá expuesto.
– Usa un antivirus potente con capacidad para analizar enlaces y malware.
– Un ad-blocker es sin duda una solución si bien drástica. Lo que hacen estos programas es eliminar totalmente la publicidad de las páginas que visitamos.

Aunque en ocasiones el grado de sofisticación tecnológica del malvertising es alto, el modo en el que se presenta a su víctima es del todo inofensivo y esto es precisamente lo que lo hace peligroso. Para el internauta que hace clic en un anuncio de malvertising, éste tiene una apariencia normal y está contenido dentro de una página en la que confía a priori.

En la mayoría de los casos, los anuncios que vemos en las páginas web son servidos por terceras partes, llamadas plataformas publicitarias, que se encargan de todo el proceso de gestión de la publicidad digital, desde captar anunciantes hasta servir y monitorizar los anuncios. El problema es que estas plataformas no ejercen un control de calidad de lo que hay detrás de cada anuncio y esto ha derivado en un agujero de seguridad para criminales de toda índole. Es cada vez más frecuente descubrir en páginas web de prestigio, anuncios que esconden desde los fraudes más tradicionales como el de supuestas casas de subastas con gangas imposibles a malvertising, más refinado y más discreto pero igualmente dañino.

Es necesario que medios, plataformas publicitarias y anunciantes se pongan de acuerdo para ejercer un control más exhaustivo sobre la publicidad digital. Es sin duda una tarea difícil en un sector en transición en el que muchos medios están luchando por sobrevivir y necesitan de la inversión publicitaria. Pero como ya hemos insistido en otras ocasiones, si no se pone coto a las malas prácticas ahora, el problema se agravará y derivará en un total rechazo del público hacia la publicidad digital y en el uso generalizado de ad-blockers, algo que sí tendrá consecuencias muy graves para los medios digitales.