«Big Data». El término se está usando tanto en los últimos tiempos que ya nos suena como algo cotidiano. Se dice que cambiará la manera de hacer negocios, que es la propiedad más valiosa de las organizaciones, que gestionarlo es una de las profesiones con más futuro. Big Data está de moda, sin duda, pero… ¿Qué significa exactamente?

De acuerdo con la definición de la Comisión Europea el término Big Data se refiere a «grandes cantidades de diferentes tipos de datos obtenidos a partir de distintas fuentes tales como computadores o sensores». Estos datos pueden ser información búsquedas por Internet, coordenadas GPS, compras de producto, consumos de medicamentos. Y todo esto nos lleva a uno de los retos fundamentales del Big Data y es que puede contener datos personales: cualquier información relacionada con un individuo desde su nombre, foto, dirección email, datos bancarios, actividad en redes sociales, información médica o la dirección IP de un ordenador. Eso es Big Data pero también es privado.

El Big Data siempre ha estado ahí, siempre ha habido cantidades ingentes de información almacenadas en archivos, lo que ha cambiado en los últimos tiempos es que por primera vez en la historia existen herramientas capaces de procesar esa información y sacar conclusiones basadas en ella.

Por ejemplo, una empresa textil puede rastrear las menciones de productos en redes sociales e identificar qué es lo que la gente está demandando practicamente en tiempo real. Una eléctrica puede cotejar datos de consumo en cada hogar y ajustar la potencia según la hora y la región. El gobierno puede saber si hay una epidemia de gripe simplemente monitorizando las menciones de esta enfermedad en un motor de búsqueda como Google.

Big Data es capaz de sacar resultados accionables de grandes volúmenes de datos que serían imposibles de manejar con herramientas de software tradicional.

Algunos ejemplos de la cantidad ingente de datos que se producen a diario: un ordenador medio hoy en día tiene unos 500 gigas de almacenamiento de datos en su disco duro, Facebook produce 500 terabytes de datos en un sólo día, un avión comercial produce hasta 240 terabytes de datos en un solo vuelo. Por no hablar de las cantidades de información que un teléfono móvil inteligente es capaz de generar y transmitir a diario y en tiempo real o de la colosal cantidad de información que el Internet de las cosas producirá cuando esté plenamente desarrollado.

Todos estos datos, bien gestionados pueden ayudar al progreso de la sociedad y suponen una gran oportunidad de negocio para las empresas. Sin embargo, no hay que dejar de lado los grandes desafíos que plantean en términos de protección de datos. El procesado de datos debe estar sujeto a los mismos requirimientos estrictos que tiene cualquier otro tipo de dato personal. De la correcata aplicación de los protocolos de seguridad adecuados depende el éxito sostenible de este importante desarrollo tecnológico.

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