El pulso entre la seguridad y el derecho a la privacidad está viviendo uno de sus episodios más interesantes estos días en Silicon Valley, el epicentro mundial de la industria digital. Concretamente en Cupertino, sede de Apple, su CEO Tim Cook ha dado el salto a las primeras páginas por negarse a desbloquear el iPhone propiedad de uno de los responsables del grave atentado de San Bernardino que dejó 14 víctimas para que el FBI pueda extraer datos que ayuden en la investigación.

Cook explicó de esta manera sus razones en una carta a sus clientes:

«Los smartphones, liderados por el iPhone, se han convertido en una parte esencial de nuestras vidas. La gente los usa para almacenar una cantidad increíble de información personal, desde conversaciones privadas hasta fotos, nuestra música, nuestras notas, calendarios y contactos, información financiera y datos de salud, incluso dónde hemos estado y a dónde estamos yendo.

Toda esa información necesita ser protegida de los hackers y delincuentes que quieren acceder a ella, robarla y usarla sin nuestro permiso y conocimiento. Nuestros clientes esperan que Apple y otras compañías tecnológicas hagan todo lo que esté en su mano para proteger su información personal y Apple está profundamente comprometida en salvaguardar sus datos.

[…] (tras el atentado de San Bernardino) hemos trabajado para ayudar gobierno en sus esfuerzos por resolver este horrible crimen. […] Pero ahora el gobierno de los Estados Unidos nos ha pedido algo que simplemente no tenemos, y algo que consideramos demasiado peligroso como para ser construido. Nos han pedido que creemos una puerta de atrás para el iPhone».

Una puerta de atrás en cyber seguridad se refiere a un método que permite burlar los mecanismos normales de identificación de usuario que dan acceso a un sistema informático.

El CEO de Apple asegura que esta puerta de atrás no existe y que si se crease y acabase en las mano equivocadas podría acabar desencadenando una enorme catástrofe de exposición pública de datos personales de millones de usuarios de iPhone.

La posición del Gobierno, jueces y víctimas

La administración Obama y el FBI argumentan por su parte que su intención no es la de obtener una puerta de atrás para cualquier iPhone sino sólo para el que pertenecía al terrorista responsable del ataque y ante la negativa de Apple a colaborar están trabajando para una modificación legal que aumente la autoridad de las autoridades federales en este tipo de casos.

La justicia ya se ha pronunciado de la mano de un juez de California que ha ordenado a Apple que ayude al gobierno a desbloquear el iPhone en cuestión proporcionando la puerta de atrás solicitada.

Y las víctimas y sus familiares han emitido un comunicado en el que apoyan al gobierno en su diputa con Apple. «Las víctimas necesitan saber porqué y cómo esto pudo ocurrir».\”

La privacidad en la era post Snowden

Después de las revelaciones del caso Snowden que destaparon el espionaje a gran escala de las comunicaciones digitales por parte del gobierno estadounidense, las empresas tecnológicas están cada vez más preocupadas por las implicaciones que que estos casos pueden tener en la confianza de sus consumidores. Esto lleva a que sean cada vez más reacias a colaborar con las autoridades incluso en casos como este en el que hay razones más que sobradas para que se dé esa colaboración.

El equilibrio entre la seguridad y el derecho a la privacidad en la era digital se ha visto seriamente dañado y de ello deriva está desconfianza entre industria e instituciones de la que a la postre el principal perjudicado es el ciudadano.

 

Enlaces relacionados: 

Carta de Tim Cook sobre el caso

http://www.apple.com/customer-letter/