Ha pasado ya más de una año y medio desde que la entrada en aplicación del Reglamento General de Protección de Datos se dejase sentir no sólo en Europa sino a lo largo y ancho del mundo. La repercusión que ha tenido la que es, sin duda, la legislación más ambiciosa y trascendente en materia de protección de datos personales del mundo ha respondido ampliamente a las grandes expectativas que se habían puesto en ella.
Pero si tenemos que concretar cuáles han sido los aspectos más positivos del RGPD hasta el momento ¿qué cabría destacar? En este artículo vamos a dar una pequeña lista basada en nuestra experiencia y observación del panorama social y legal en materia de protección de datos.
Concienciación ciudadana
Si por algo ha valido la pena todo el esfuerzo de creación de una ley con protecciones reforzadas de ámbito europeo ha sido por su capacidad para concienciar a los ciudadanos de la importancia de la protección de sus datos personales. En un momento en el que los datos personales se han convertido en uno de los bienes más preciados para las empresas, el RGPD ha logrado que conceptos tan importantes como el consentimiento o los derechos ARCO-POL dejen de ser dominio exclusivo de los expertos en derecho. Los ciudadanos saben cada vez más que existen protecciones para su privacidad y límites para lo que las empresas pueden hacer con sus datos. Toda la expectación en torno al RGPD ha jugado un papel fundamental en esta labor de concienciación.
Impacto internacional
Europa cuenta desde la entrada en vigor del RGPD con una legislación moderna y garantista en materia de protección de datos, sin embargo, esto no es algo que se pueda decir de muchos otros lugares en el mundo. El caso de Estados Unidos, la economía más desarrollada del mundo es paradigmático. El gigante americano carece de una ley de protección de datos de ámbito federal y tan solo algunos estados aislados cuentas con legislación específica en esta materia. El RGPD, sin embargo, ha conseguido lo que parecía imposible: que se empiece a hablar de una ley de protección de datos que proteja a todos los ciudadanos estadounidenses. El llamamiento más claro hasta el momento ha llegado de una de las personas más influyentes del sector tecnológico americano, el CEO de Apple Tim Cook que ha alabado el RGPD y ha hecho un llamamiento para crear una legislación similar en su país.
Mayor responsabilidad de las grandes empresas
Y precisamente, la paradoja de que el CEO de una de las grandes tecnológicas se erija en defensor del RGPD es perfecta para ilustrar la creciente responsabilidad que el RGPD ha introducido en el sector empresarial. La protección de datos ha pasado de ser una molestia cuya importancia no era entendida ni compartida a ser una necesidad cada vez menos cuestionada. Una aplicación eficiente y diligente de la legislación de protección de datos se está convirtiendo en uno de los paradigmas de una buena gestión empresarial y de una ventaja competitiva que se debe potenciar. Las empresas que se perciben respetuosas con la protección de datos generan una mayor confianza y ello redunda en sus resultados.
Privacidad por diseño
Para que la protección de datos sea una parte intrínseca de las prácticas de una empresa, debe estar presente desde el principio en el diseño de cada producto y servicio. El principio de privacidad por diseño, uno de los pilares del RGPD, ha conseguido colarse en los procesos de muchas empresas y organizaciones que no dejan que la protección de datos sea un añadido final del proceso. Este adelantamiento de la presencia de la protección de datos en el ciclo de vida de un producto es uno de los grandes logros del RGPD y quizá uno de los que más impacto sostenido tendrá de cara al futuro.
Preparación para lo que está por venir
Y es precisamente el futuro lo que el RGPD parece tener en mente como ley. La aparente ambigüedad de algunos pasajes del texto de la ley parece un intento de conseguir que una realidad tan cambiante como la actual no la deje obsoleta a las primeras de cambio. Las tecnologías cambian constantemente y la ley debe estar preparada para anticipar esos cambios. Realidades que hoy nos dan tantos quebraderos de cabeza como las cookies quizá ni siquiera existan en 10 años y la ley debe estar preparada para lo que venga después de modo que no se aproveche un vacío para abusar el sistema como ocurrió, precisamente, con las cookies en su día. El gran servicio del RGPD podría estar por llegar sirviendo como vacuna para los futuros desarrollos tecnológicos basados en datos que puedan poner en peligro la privacidad y los derechos fundamentales de los ciudadanos. La mejor protección siempre es la prevención.