Apple se ha visto envuelta en los últimos tiempos en varias batallas en torno a la seguridad y la privacidad, la más sonada la que libró con el FBI al negarse a colaborar en el desbloqueo de un iPhone perteneciente a un terrorista. Sin embargo, en el reciente lanzamiento de la nueva versión del iPhone, la número 7, la seguridad y la privacidad brillaron por su ausencia como temas.

El CEO de Apple no mencionó estos apartados en ningún momento y parece que el nuevo dispositivo no incopora por tanto ninguna novedad significativa en estas áreas.

Al parecer la única referencia a la seguridad vino de la mano de un reportero de la cadena de televisión norteamericana CBS que preguntó a Cook por la seguridad del nuevo dispositivo. Cook respondió asegurando que el nuevo aparato era el más seguro que habían fabricado hasta la fecha pero no dio más detalles.

El anterior modelo, el iPhone 6, presentó por ejemplo novedades muy significativas en el campo de la codificación de datos personales y el iPhone 5 introdujo el lector de huellas digitales que, si bien no es especialmente seguro como ya hemos explicado en este blog, sí es una innovación que al menos abre nuevas posibilidades.

Los smartphones son aparatos que generan, almacenan y transmiten una cantidad de datos personales sin precedentes en la historia. Su seguridad es tremendamente importante para garantizar los derechos de sus usuarios y es necesario que la evolución de la tecnología y el de la seguridad vayan de la mano.

Los datos personales contenidos en un smartphone van desde nuestros movimientos, la gente con la que nos comunicamos, nuestros datos económicos, fotografías, documentos, etc… la lista es infinita. Datos tremendamente sensibles que deben estar protegidos de manera acorde a su importancia.